miércoles, 31 de octubre de 2012
INDONESIA 2012
BALI : UBUD, MUNDUK, BEDUGUL.
PADANG BAY - UBUD 2 - 3 de Agosto 2012
Otro cambio radical. Hace 23 años era un pueblo pequeño y sosegado con una gran vida cultural. Ahora no lo reconozco. El cambio es brutal. Hoteles, restaurantes, tiendas y centros de masajes lo ocupan todo. El estruendo de motos y el caos de taxis se adueña de las calles.
Trasladarse de Padang Bay a Ubud es sencillo. Multitud de agencias organizan el viaje. Las distacias en Bali son cortas, en una hora ya estamos en Ubud.
Nada más bajar de la furgoneta ya nos ofrecen alojamiento, allí mismo , al cruzar la calle Monkey Forest. Bungalows Methayasa. 300.000 IDR. Está bastante bien, con desayuno y piscina. Las camas están cubiertas de flores.
Nada más soltar los trastos nos damos un chapuzón. Cuando sale el sol el calor aplasta, pero por la noche refresca y hasta apagamos el ventilador.
Las comidas las hacemos en el Sagitarius, que también es hotel. Son muy lentos pero la comida es buena. ( 148.000 IDR) o en el Bendi's, que es más barato y cocinan una riquísimas albóndigas con cerdo, arroz y salsa de frutas. ( 109.000 IDR) Todos en el Monkey Forest Road.
Otro que está bien para cenar es el Rai Pasti's, pues la terraza da a un arrozal iluminado. Muy agradable.
Por la tarde paseamos por los templos y el Palacio.
y por la noche vamos a ver el Kecak Fire. (75.000 IDR) Ya lo habíamos visto en el anterior viaje. Nos encanta.
Loa hombres, sentados en círculo agitan sus cuerpos al ritmo de unas canciones que asemejan sonidos animales. En el centro los bailarines interpretan, como no, escenas del Ramayana. Para acabar prenden cáscaras de coco en el suelo y un anciano metido en un caballo de paja baila y trota encima de las brasas.
Al terminar la actuación los actores posan para el público.
Las entradas las venden por la calle, cerca de la oficina de turismo. Hay infinidad de espectáculos. Los suelen hacer en el interior de los templos o palacios.
Al día siguiente recorremos a pie los alrededores. Hemos de esperar a que cese la lluvia. Cruzamos Penestanan, el pueblo de los artistas y llegamos hasta el Sayan Terrace Resort, un hotel de lujo con bungalows diseminados por la colina. Desde allí vemos el sendero que bordea el río.
El camino que baja al margen del río Sungay Ayung no está muy transitable por las lluvias y seguimos por la carretera pero se hace muy agobiante con tanto tráfico. Vemos cantidad de furgonetas que llevan turistas a los centros de "rafting". Si tuviera los huesos en condiciones no me lo pensaría, pero la prudencia lo desaconseja.
A veces nos metemos en los campos de arroz, con sus curiosos espantapájaros.
Regresamos a Ubud, después de caminar durante 4 horas. Por la tarde paseamos por el mercado.
TAMPAKSIRING 4 de Agosto
Como desplazarse en "bemo" ya no es tan sencillo como antaño, no nos queda otra que contratar un taxista. Hileras de ellos se ofrecen por la calle, a viva voz o con un cartel en la mano. Hay que regatear aunque no es algo que nos apasione. Después de varias negativas nos llama uno muy sonriente que nos lo ofrece por 120.000 IDR ida y vuelta y el tiempo que queramos estar allí. Aceptamos.
El trayecto lo realiza por carreteras poco transitadas, cruzando pueblos sin turismo y luminosos arrozales.
Primero nos deja en Tirta Empul, los manantiales sagrados que tan buen recuerdo guardaba. Como llevo el bañador puesto me quito la ropa y envuelta en un sarong me sumerjo en sus aguas.
Hay que poner fe en sus propiedades curativas. Pues, venga, se pone toda la fe disponible. El agua cae por unos canalones desde la piscina del templo. Sienta de maravilla.
Luego vamos a Gunung Kawi, los diez santuarios excavados en la roca dedicados a una familia real. Sigue siendo un rincón de una belleza sombría, aunque toda las escalinata que lleva hasta allí esté repleta de tenderetes. Entrada 15.000 IDR adultos ( la mitad los niños) En el Tirta Empul nos debimos pasar la taquilla sin darnos cuenta.
A los lados se ven los arrozales ubicados en sinuosas terrazas.
Abajo, el mismo lugar, 23 años antes. Es de lo poco que no ha cambiado.
Por la tarde me voy a un sencillo Spa a regalarme un masaje. El "mandi lulur" de hora y media. Es una peluquería que dispone de una habitación que da a un patio de vecinos. Allí hay dos camillas. En una es el masaje, en la otra la exfoliación de la piel y las cremas. Por último te sumerges en una bañera llena de flores. (130.000 IDR). Salgo flotando.
Otro día pruebo un masaje facial ( 80.000 IDR) El sitio es bastante cutre, con los techos y paredes rezumando humedad. Menos mal que estoy casi todo el tiempo con los ojos tapados mientras me van impregnando de cremas y potingues variados.
Al día siguiente visitamos el Bosque de los monos. También ha cambiado mucho. Ahora se paga entrada ( 20,000 IDR adulto, la mitad niños) y han construido más templos y esculturas.
La foto de la derecha es del primer viaje. La de arriba es actual.
El templo estaba algo ruinoso y comido por la vegetación. Ahora están más cuidado, es verdad, pero rodeado por una valla que impide el paso.
Los monos pululaban por el bosque pero no eran tan atrevidos como en la actualidad, en la que llegan cada día miles de turistas que los hinchan a bananas para hacerse fotos con ellos sobre los hombros
Los guardianes vigilan a los monos que siguen con las ganas de apropiarse de bienes ajenos, especialmente comida. Uno se me sube a la espalda y abre la mochila, pero al no encontrar nada de su agrado se marcha a por otra víctima.
Camila no se fía de ellos. Desde que le mordió uno en Camboya les tiene miedo.
UBUD - MUNDUK 6 de Agosto
El día antes hablamos con un taxista para que nos llevara hoy a Munduk, pero debió encontrar otros pasajeros que le pagaran más y no apareció. Al final salimos a la calle a por otro. Nos llevan por 300.000 IDR. Tardamos casi dos horas. De Bedugul a Munduk hay media hora de fuerte subida. Paraje montañoso, mucho bosque y abundante niebla.
En este pequeño pueblo se alinea a un lado y otro de la carretera y cuesta encontrar donde dormir. Miro 5 hoteles, todos llenos. Por fin, a la sexta va la vencida. El Bendesa Inn, en lo alto de un callejón, es una antigua casa holandesa, con habitaciones sencillas y un bello mirador.
La habitación con desayuno sale a 250.000 IDR. También ofertan servicio de guías pero al preguntar lo encontramos caro. Una caminata de 4 horas 250.000 IDR. Ya nos perderemos por nuestra cuenta, que se nos da muy bien.
Por la tarde vamos andando 2 km por la empinada carretera hasta una de las cascada de la zona, la más grande.
Al llegar a un aparcamiento un agradable sendero baja 500 m hasta ella.
El salto de agua aparece en un umbrío rincón del bosque.
Aquí paran muchos tours, por lo que está muy concurrida. Entrada 5.000 IDR. Al salir vemos un sendero que va en dirección al pueblo pero como no hay indicaciones no lo tomamos.
Desde Munduk se ve el mar, a lo lejos. Al anochecer la temperatura cae en picado y hay que abrigarse.
Todas las comidas las hacemos en el warung Taman Ayu, que también tiene alojamiento. Su terraza con techumbre de paja es una delicia. Y la comida está muy buena. ( 141.000 IDR) Hay wifi.
Al día siguiente nos perdemos por el valle de los arrozales, vertiente este. Se puede dar la vuelta, en una caminata circular, pero andamos casi 4 horas. Es fácil desviarse del camino correcto.
En este punto nos equivocamos, teníamos que haber bajado y seguir el camino de la derecha, pero seguimos recto.
Subimos hasta una colina , vimos que no era por allí y retrocedimos, adentrándonos en un bosque. Cuando salimos de la espesura ya no valía la pena dar la vuelta si queríamos volver al pueblo a comer.
Los lugareños utilizan estas larguísimas escaleras de bambú para recolectar unos frutos que luego dejan secar a las puertas de las viviendas.
Por la tarde caminamos un poco por la otra vertiente, el valle de las cascadas pero no llegamos a ver ninguna. Regresamos antes de que anocheciera. No hay indicaciones, aunque vimos turistas que llevaban un pequeño mapa con indicaciones.
Contratamos el taxi de vuelta a Bedugul a una señora que regenta una tienda. Su marido nos vendrá a buscar mañana a las 8,30h ( 175.000 IDR)
MUNDUK - BEDUGUL 8 de Agosto
De camino hacemos una breve parada en un mirador para contemplar dos lagos: el Danan Buyan y el Danan Tamblingan.
El pueblo de Begugul también está cambiado, y sobre todo su templo Pura Ulan, a orillas del lago Batran.
En la foto de abajo , el mismo templo en el año 1989.
Es budista e hinduista a la vez y está dedicado a la diosa de las aguas Dewi Danu, pero ya no encuentro la magia de la primera vez. Es lógico, ahora es visitado por numerosos tours cada día y han construido restaurante, tiendas y hasta un teatro al aire libre. Y cobran entrada ( 30.000 IDR) Incluso las estupas que se alzan a la orilla nos parecen más pequeñas.
Por la mañana compramos especias en el mercado y damos un largo paseo por el jardín botánico. Es enorme. Pocos lo recorren a pie, se suele visitar en coche.
El monumento a la mazorca de maíz sigue igual que en 1989 ( arriba) pero el entorno ha cambiado: el pueblo ha crecido y el tráfico se ha multiplicado.
Lo curioso es que de las familias que van en moto, los únicos que no llevan casco son los niños.
Comemos en el Boga Sari, en la misma plaza de la mazorca, pero no m¡nos gusta nada. El cordero, ahogado en salsa de cacahuete, no se puede masticar. y las sopas son muy picantes. (150.000 IDR)
La cena no la podemos hacer en el hotel pues a las siete de la tarde ya han cerrado la cocina, pero saliendo a la izquierda, en la carretera hay otro que cierra algo más tarde. Tampoco es para echar cohetes, pero algo mejor y más barato que el otro ( 90.000 IDR)
El hotel Ashram se compone de unas casitas desparramadas por una colina a orillas del lago.
Esta es la vista desde el porche.
Hay que subir 106 escalones para llegar a nuestra habitación. 280.000 IDR con desayuno. Al oscurecer es una nevera. Dormimos vestidos y pelados de frío. No hay sábana superior y la manta está más tiesa que un palo. Menuda nochecita...
Como hay parada de los autobuses Perama en el pueblo mañana iremos allí para esperar el que va a Kuta. 60.000 IDR cada billete. Se paga al conductor.
BEDUGUL - KUTA 9 - 10 de Agosto
Lo único a tener en cuenta de Kuta es que está muy cerca del aeropuerto y, bueno, su larguísima playa, ideal para pasear a la puesta de sol. Caminar por el resto de la localidad es un ejercicio de masoquismo. Hay que tener cuidado con las motos, omnipresentes de día y de noche. Muchas llevan además la tabla de sur en un lateral. Acaban de inaugurar un enorme centro comercial cerca de la playa.
Lo que más nos gusta es caminar por la orilla. Resulta muy entretenida con los surfistas.
A las 9,30 h salimos del hotel y carretera adelante nos plantamos en la parada del bus Perama. Ya se ven vendedores de fresas en los arcenes. El bus llega punual sobre las 10h. No va lleno, sólo seis viajeros más.
Hacemos una parada en Ubud de 45 m. Arrancamos a las 12 h y casi una hora después llegamos a la caótica Kuta, en la zona de Poppi's. Nos alojamos en el Géminis. 280.000 IDR la triple con A.C. y una agradable piscina. Hay wifi en el vestíbulo, pero sólo a ratos.
Para cenar el Jegeg Bunor ( o algo así ) está bastante bien. Otro local que probamos fue el Tubbi o Tubbo, con música en directo. 223.000 IDR.
El regreso a Barcelona es largooooo!
Vuelo de Bali a Denpasar. Muchas horas de aeropuerto. Vuelo a Dubai. Más horas de aeropuerto, unas ocho.
Al menos nos pudimos recostar en unas butacas con reposapiés. Muy buscados. Hay que llevar algo para taparse.
Llegamos a Barcelona el 12 de agosto a mediodía.
¡ FIN DEL VIAJE !
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