jueves, 20 de septiembre de 2012

INDONESIA 2012


INDONESIA
DEL P.N. TANJUNG PUTING A LOS VOLCANES DE JAVA

Remontando el Sungay Sekonyer


JAKARTA – P.N. TANJUNG PUTING (BORNEO)                        5 de julio de 2012


Volamos con la Kalstar desde Jakarta Pangkalanbuun. Los habíamos reservado desde Barcelona. El vuelo dura una hora y media   (75 € el trayecto). Hemos contratado el tour de los orangutanes con  la agencia Come2indonesia desde Barcelona, ( 187 € cada uno) y nos pasan a buscar al aeropuerto. Nuestro guía se llama Ian. 
En 15 minutos el taxi nos deja en el embarcadero de Kumai. Hay que pagar 50.000 IDR de la cámara de fotos. En el barco,  que llaman "klotok",  conocemos a Fabri, nuestra simpática cocinera. Hay dos chicos tripulantes más, el piloto y su ayudante.  Nada más ver las colchonetas y sentir el runrún de los motores nos entra un sueño aplastante. Dormimos hasta mediodía, cuando nos traen la comida. 



A las 14 h entramos en el primer campamento. Los guías les dejan bananas en una plataforma. 
Aparece el macho dominante y  se instala plácidamente. 


























Algunas hembras bajan raudas de los árboles, se meten todas las bananas que pueden en la boca y regresan a sus ramas a degustarlas. Parece que no se fían del humor del mandamás de la zona. Cuando éste se retira los demás se instalan tranquilamente a dar cuenta del festín. 



A las seis anochece. Hasta entonces es un absoluto placer ir deslizándose río adentro, contemplando la selva, los pájaros y los monos narigudos con sus tiesas colas. 


Al oscurecer: cielo estrellado y luciérnagas voladoras. A las 19 h cenamos y a las 20 h ya estamos en la cama, que montan en cubierta con colchones y una gran mosquitera que nos cubre totalmente. 


Hace algo de frío por la noche y nos tapamos con las chaquetas y toallas.

P.N. TANJUNG  PUTING (BORNEO )                                          6 de Julio

Amanece a las 5,35 h. A las 7 h desayunamos y a las 9 h ya estamos en otro campamento, el n 2. 
De nuevo aparecen los orangutanes. Desde lejos , antes de verlos, oyes el crujir de las ramas y el vaivén de los árboles a su paso. En esta ocasión, además de las bananas, algunos beben leche. Los guías les llaman por sus nombres.

Antes de la comida entramos por un río más estrecho, de aguas negras que se tornan cobrizas en la orilla. Se reflejan los árboles como en un espejo. Cogen agua para el depósito y nos duchamos. Está fresca y quedamos como nuevos.

A las 12,30 h llegamos al campamento 3. Atascamos el río con tantos barcos, tan pegados unos a otros que hay que pasar por los vecinos para llegar a la orilla.  Un lagarto enorme, que al principio confundí con un cocodrilo, surca el agua. Comemos y esperamos hasta las 14 h , que es hora en la que acuden nuestros amigos. 



 En esta ocasión el macho dominante, llamado Tom, era un ejemplar espectacular. Nada más ver al nutrido grupo de curiosos agarró un tronco, lo balanceó y de un golpe lo partió y nos lo mostró desafiante. Todos nos retiramos algo asustados.

























Se acercaron muchos orangutanes. Algunas hembras con sus crías se sentaron en los bancos de los espectadores, por lo que nos retirábamos prudentemente pues nunca se sabe como reaccionan si te tienen demasiado cerca.
En el barco nos atiborran a comida. Todo está delicioso, salvo algún plato picante. Hoy el menú consistía en 2 platos de verdura, uno de tofu, unos de gambas rebozadas y el perolo de arroz. Para beber agua o coca-cola. Por la tarde nos ofrecen té, café y plátano frito.




PANGKALANBUUN – SEMARANG – YOGY                                   7 de Julio

Antes de amanecer nos despierta la llamada de los muecines de las mezquitas de Kumai, pues dormimos cerca. Cuesta dejar el "klotok"  y su encantadora tripulación, Cuesta despedirse de la belleza del río, de la selva y nuestros peludos parientes. 



Pero el viaje sigue. 
A las 7,15 h ya estamos en el pequeño aeropuerto. Facturamos enseguida y hemos de esperara hasta las 9 h. Las tasas de salida son 11.000 IDR (menos de 1€). Una hora y poco de vuelo. Taxi del aeropuerto a la estación de autobús (60.000 IDR un trayecto de 15 m, unos 5€)). Caemos en manos de un intermediario que nos rellena unos billetes poco fiables y dice que el bus sale en media hora, a las 11,30 h. Al final salimos en 10 m. El cobrador mira nuestros billetes y nos los cambia por otros con el precio escrito: 35.000 IDR     ( casi 3€ )cada uno cuando pagamos 55.000 IDR se han quedado una buena comisión. Ya no nos pasará más.

Las 4 h que dice la guía que tarda en llegar a Yogy se convierten en 5 y media. El bus se desvía varias veces de la carretera principal y pasamos casi todo el trayecto atascados. Miles de motos y camiones. Cuando el conductor se hartaba de un atasco se salía de la fila y conducía un rato en sentido contrario, para pasmo y susto de los pasajeros.
Nos deja en una estación que no viene en el mapa. No sabemos dónde estamos. Toca lidiar con los taxistas. Piden 70.000 IDR, yo 50.000 IDR. Los primeros dicen que nanai, que está muy lejos. 
Al final uno nos lleva por 60.000 IDR ( 5 €). Y era verdad, el hotel estaba lejos. Al cabo de 45 m de más atascos llegamos a nuestro alojamiento: Metro Guest house. en Prawirotaman II. Tengo reservadas dos noches. Como nos gustó nos quedamos tres más.  Tiene dos edificios. En el nuestro está la piscina, que con los calores de la ciudad, va de maravilla. Hay wifi cerca de la recepción y un ordenador con internet gratuito. El desayuno está incluido.

El precio que pone para la habitación doble con A/C es de 225.000 IDR (18 €) más 75.000 IDR por la cama extra. Al final vemos en la factura que no nos cobraron la extra. La calle es tranquila, hay bastantes hoteles . Un callejón muy estrecho comunica con la calle donde abundan los restaurantes.
Casi siempre cenaremos en el Via via, pero la primera noche estaba lleno y fuimos a una pizzeria (226.000 IDR.)

YOGYAKARTA Y LOS VOLCANES  BROMO E IJEN

YOGYAKARTA                          8 – 9- 10 - 11 de Julio

Caminar por esta ciudad es para masoquistas. El calor sofocante y el estruendo del tráfico lo hacen muy penoso. Vamos al Katron, el barrio viejo, donde hay algo  más de tranquilidad. No encontramos allí el mercado de pájaros. Lo han cambiado de lugar. Cuando por fin llegamos estábamos derrengados pero el lugar nos encandiló enseguida y pasamos un buen rato entre pájaros, gatos, perros y otros animalillos. 



Cena en Via Via. Bien. 178.000 IDR , unos 14 € (una ensalada César, 2 platos del día de verdura, 2 cervezas y 2 zumos) 



Los platos del día los cambian cada día de la semana, a elegir entre carne, pescado o vegetariano.
Al día siguiente Alex se va al Katron a visitar el palacio. Nosotras nos quedamos en la piscina.




Antes de comer acudimos a la agencia Losari a contratar varias cosillas.

 Para esta noche el ballet Ramayana en Prambanan
El transporte es un taxi. La entrada  (ni cara ni barata) : 150.000 IDR cada uno ( 12 € ). Tras el escenario se ven los templos iluminados. No hay mucho público. El espectáculo es agradable de ver. Representan una escena del Ramayana. Al acabar puedes fotografiarte con los bailarines. Alex y Camila cenan antes en un bufet libre que hay al lado de la entrada. Yo ceno después, al volver a Yogy.



Al día siguiente a las 14 h nos pasa a buscar un taxi para ir al imponente templo budista de Borobudur. Trayecto : 1 h 20 m. Nos sorprende que el conductor va a las taquillas y nos valida las entradas (20 $ cada una) Pues sólo hemos pagado el transporte. (210.000 IDR los tres, unos 16 €) No nos pide nada, no decimos nada, no sabemos qué pensar. ¿Cortesía o despiste de la agencia? A la vuelta esperamos que nos reclame el dinero pero no dice ni mú.



Estamos en el templo hasta que cierran, al anochecer, poco después de las cinco de la tarde. Vamos ascendiendo poco a poco. Hay mucha gente en la cumbre, pero por los pasillos se anda bien. En las estupas de la cima se amontonan los visitantes disparando fotos sin cesar. Camila es constantemente requerida para posar. 





El primero que nos lo pide va uniformado como un soldado de gala. Luego es un sin parar de familias y grupos de amigos. No hace mucho calor, se está a gusto.








El entorno ha cambiado desde que estuvimos aquí hace 23 años. Entonces no había tanta gente y los alrededores estaban despejados, sin árboles ni tenderetes. Ahora no conseguimos  tener una imagen global del templo. O es que no la encontramos. 
Abajo un par de fotos de entonces:






A la salida somos asaltados por riadas de vendedores.

De Borobudur a Yogy todo parece la misma ciudad. No hay separaciones ni puntos de referencia, ni un espacio algo vacío de edificaciones. Sí que se nota que es la isla más poblada del país.

El último día en Yogy nos vamos a pasar la mañana en Kaliurang , un lugar de vacaciones para los javaneses, a 25 km de Yogy. Primero vamos a la parada del transyogya, en la calle Sugiono.  Las paradas son espectaculares. Nos dicen de subir en el 3B (que llega enseguida) y que preguntemos al informador del bus.  (billete 3.000 IDR p.p., unos 25 céntimos) trayecto : media hora).

Nos indican al bajar donde sale el bus a Kaliurang, que justo sale en ese momento. (billete: 10.000 IDR p.p., , unos 80 céntimos ) trayecto: una hora.  Son autobuses  bastante desvencijados.



Al llegar nos encaminamos a la entrada del parque (entrada 20.000 IDR, indonesios: 2.000 IDR). Subimos un sendero muy empinado hasta el mirador pero no podemos ver el volcán Merapi. Está nublado. El bosque no está muy cuidado. Hay botellas, plásticos  y envases por todas partes.




Se ven muchas parejitas acarameladas. A la entrada del parque se congregan las familias. Acuden los monos buscando comida. Cerca hay una cascada sin agua. Al salir vemos una hilera de jeeps dispuesta a llevar a los turistas a las cercanías del volcán. También hay chiringuitos  de comida y tenderetes de recuerdos pero preferimos regresar a la ciudad. Es casi mediodía. 
El bus se nos escapa y el otro que está aparcado tiene al conductor dormido dentro, con la música atronando y una postura descabellada: tumbado entre dos asientos y con la enorme barriga colgando. Le dejamos 20 m de margen y al final entramos saludando a voz en grito.

Cuando llegamos a la ciudad buscamos una parada del Transyogya y subimos en el 3ª a la calle Malioboro. Esta vez tardamos en subir. Debe ser hora punta, van muy llenos y en el primero no nos dejan entrar. Comemos en una de las calles que dan a Malioboro, en el restaurante Batik (153.000 IDR) Bien. Volvemos andando a nuestra calle. Entramos en las tiendas de batiks. Compro uno de los baratos (46.500 IDR) Lo necesitaré en el Bromo.

 YOGYAKARTA – BROMO                          12 de Julio

Contratamos el" tour"en la agencia Losari. Hay varios precios según la categoría del hotel. Escogimos uno mediano: 750.000 IDR cada uno. Unos 60 €.
 A las 7,30 h nos recogen. Vamos recogiendo a más viajeros durante 40 m. Paramos a comer a las 13,30 h en un restaurante anodino, donde paran a todos los toures. Comida corriente. 25.000 - 30.000 IDR por plato.
Llegamos a Problolingo a las 20 h. Allí nos juntamos más viajeros y nos explican el plan sobre un mapa. Nos queda una hora más hasta los hoteles del Bromo. El nuestro es el último, el café Lava. Las habitaciones están bajando unas escaleras muy empinadas. Tienen un pequeño porche. Hay agua caliente, sábanas y mantas. Llegamos a las 21 h y ya no dan cenas. Nos indican otro sitio cercano y también está cerrado. Llegamos a un hotel a las 21,30 h y justo ya han cerrado la cocina!! Sólo nos queda pedir bebidas y comer las galletas que llevamos (dos “hot lemon” y un café con leche 34.000 IDR)

BROMO – IJEN                                          13 - 14 de Julio

Madrugón.  
A las 4 montamos en un jeep con tres franceses más hacia el mirador de los volcanes. Se hace largo. El jeep aparca lejos. Todo está atascado. 

Una vez allí me asombra la multitud que nos rodea. Casi no cabe un alfiler: todos amontonados disparando continuamente sus cámaras. Al menos así una tiene menos frío. Consigo ver, a lo lejos, sobre el mar de neblina, unos lejanos conos volcánicos pero no reconozco ni al Bromo ni al Batok. 





A las seis nos esperan en el jeep para bajar a cráter. También aparca bastante lejos. Hay que caminar como una media hora para llegar a la cima del Bromo.  Un incesante ir y venir de turistas a caballo levanta un polvo mezclado con los excremento de  los animales. A ratos cuesta respirar. Muchos llevan mascarillas. Al llegar arriba la gente se amontona en el primer tramo. 



Hay que caminar por el borde en busca de un tramo más despejado. El fondo del cráter humea.  Apenas estamos 20 minutos arriba. 




En el primer viaje dimos toda la vuelta al cráter. Ahora no da tiempo. Vemos poca gente que la circunde.




Dando la vuelta al Bromo en 1989.
Algunos tramos producían vértigo.

A las 8 h hemos de estar de nuevo en el jeep. Una vez allí el camino de vuelta al hoteles de 15 m- Allí desayunamos: pan de molde , tortilla, fruta te o café. Nos duchamos con agua caliente.  A las 9,30h ya estamos plantados en recepción para el regreso.  Quince minutos después salimos embutidos en un minibús. Al llegar los últimos nos toca taburete.
Paramos de nuevo en Probolingo y nos explican la ruta al volcán Ijen.
A las 11,30 h arrancamos con unos cuantos franceses. De nuevo transitamos por carreteras atascadas, sobre todo de camiones y motos. Llegamos a la costa donde paran para comer . El mar está como una sopa. 
El siguiente trayecto está mejor: más bosques, menos tráfico. Empezamos a subir. La carretera empeora : estrecha y con unos socavones enormes. Nos cruzamos con camiones que transportan en la caja a los trabajadores de los cafetales. Llegamos a Sempol Village a las 17,15 h. Nos acomodan en Catimor home Stay. La habitación es muy sencilla: tres catres solo con sábana bajera. No hay toallas ni ducha, sólo un mandi.  Ni pensar en agua caliente. El comedor es grande. Al fondo hay piscina y un “hot spring” de aguas amarronadas. La cena es a las 19 h el menú cuesta 50.000 IDR . ( 4€)
Al día siguiente nos levantamos a las 3,30 h y desayunamos escuetamente ( café o te, un emparedado de mantequilla con chocolate y un huevo duro). A las 4 h partimos. El trayecto dura una hora dando tumbos. Antes de salir nos reclaman la entrada al Ijen ( 25.000 IDR p.p. , dos euros, más la cámara: 30.000 IDR, 2,5 €)

La subida a la cima no tiene pérdida. Son 3 km por un camino  muy empinado. Se tarda una hora y media y parando a menudo para recobrar el aliento.  El tiempo cambia rápidamente: el cielo se encapota y una lluvia persistente nos hace más difícil la subida.  Lo peor es que no se vea nada una vez arriba. Por fortuna, al llegar al borde del cráter y esperar unos minutos tiritando,  conseguimos ver el fondo. No bajamos al fondo del cráter. Yo ya no tengo fuerzas. Todos estamos empapados y ateridos. 










El ir y venir de los trabajadores impacta más que la desolada belleza del lugar. Acarrean en cestas de palma pedazos enormes de azufre. Suben y bajan como hormigas. Se te parte el corazón verlos tan escuálidos bajo el tremendo peso.

A las 9 h ya estamos abajo. El descenso es más llevadero pero hay que ir con cuidado de no resbalar. Hay mucho barro. A las 11 h ya estamos en Ketapang para tomar el ferry y pasar a la isla de Bali. El conductor se empeña en vendernos el ferry más el autobús a Denpasar 


por 90.000 IDR. ( unos 7 €) Al llegar al puerto, otro trabajador de la agencia nos lo oferta por 70.000 , pero decimos que no. El ferry nos cuesta 6.000 IDR p.p. ( 0,5 €) y tarda media hora. Nos entretenemos con el karaoke del bar, aunque nadie canta la música es atronadora. Salimos del ferry, cruzamos la calle y entramos en la terminal de autobuses. Nos instalamos en el que va a Denpasar, junto a tres chicos franceses que también hicieron el tour de los volcanes. A los 10 m arranca. Son las 12,30 h. Nos cobran 30.000 IDR a cada uno. Los atascos de Java quedaron atrás. El tráfico es más fluido. Cuatro horas más tarde entramos en una estación de Denpasar. Después de discutir el precio con una nube de conductores o curiosos,, acordamos el precio del bemo para los franceses y nosotros hasta Kuta ( 15.000 IDR p.p. ) En 40 m ya estamos en el corazón del paraiso surfero.