jueves, 23 de abril de 2009

BORNEO ( MALAYSIA) 2ª parte


 P.N. MULU, SEPILOK Y KINABATANGAN

KUCHING – P.N. MULU

28-29 Diciembre de 2008
Madrugón y al aeropuerto. Facturamos muy rápido. 

Nos plantamos en Miri en una hora de vuelo y mientras hacemos tiempo vemos una oficina del parque donde reservamos el alojamiento. El siguiente vuelo a Mulu es bien corto, un cuarto de hora en un pequeño avión de hélices. No veo carreteras, solo los rabiosos meandros de un río rayando la selva.




Al salir del diminuto aeropuerto de Mulu los viajeros nos repartimos entre las furgonetas que aguardan. Nos dejan en la recepción del parque donde nos asignan habitación y reservamos algunas actividades.





Por la tarde nos espera un guía que nos lleva al “Canopy walk”. El recorrido de 480 metros, es de vértigo. Sólo pueden atravesar cada tramo dos personas hasta la siguiente plataforma. Voy pisando dos tablones que crujen lastimosamente, agarrándome al entramado de cuerdas y balanceándome como en un columpio. La mar de entretenido.




Luego, en un cruce, esperamos a otro guía que nos lleva a "Lang Cave" y "Deer Cave". La primera no tiene nada especial salvo una buena dosis de estalactitas y estalagmitas. La segunda dicen que es la más grande del mundo y alberga dos millones de murciélagos. No sé si serán tantos pues solo veo oscuras masas en las paredes y techos.







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Tanto la vegetación como los insectos del parque adquieren proporciones gigantescas.

A la salida esperamos un rato a que salgan los murciélagos a buscar la cena. 



Van apareciendo en ráfagas intermitentes, como cintas que se retuercen en el cielo. 




Leo que cada noche se zampan unas 50 toneladas de insectos.

 Al día siguiente volvemos pero no hay suerte, deben de salir por otra abertura, lejos de nuestras miradas.








Regresamos cuando empieza a oscurecer y comienza el concierto de todos los bichos empadronados por estos andurriales. 




Uno de los más extraños y escandalosos sonidos corresponde a una pequeña rana negra. Nadie lo diría.
Hay como una hora hasta el alojamiento y no en todos los tramos hay luz por lo que la linterna va de perlas. Por fortuna la pasarela de madera es muy cómoda de andar. Nos acompañan diminutas luciérnagas que parecen flotar entre los árboles. Es un espectáculo increíble.

Al día siguiente vamos en canoa a visitar dos cuevas más : "Win Cave" y "Clearwaters".




 La segunda alberga un río subterráneo y se accede por una hartura de escaleras.




  Al salir ella nos damos un chapuzón en el pequeño lago que forma en el exterior. Nos quedamos como nuevas.

A la ida el barquero para en una aldea para visitar el mercado donde venden baratijas y alfombras tejidas con hojas.

 Todas las casas están construidas sobre pilares. 
Hace unos días la zona se inundó. Todavía se apreciaba la altura a la que llegó el nivel del agua por el barro que gris que manchaba la vegetación: más de un metro. Las pasarelas se vieron intransitables y los visitantes no pudieron salir del alojamiento. Tenemos suerte, durante el día no llueve, sólo por la noche.

ALOJAMIENTO Y COMIDAS

Habitación amplia de tres camas con cuarto de baño en el edificio del restaurante, 125 MYR
El desayuno está incluido. Comemos y cenamos aquí. Por 54 MYR tomamos una sopa, 2 satays de pollo deliciosos y un plato de “nasi goreng” ( arroz estilo indonesio). Al día siguiente cambiamos a otro restaurante que está cruzando el río. Sirven cervezas a 8 MYR. La cena sale a 57 MYR.



VARIOS

Taxi del hotel en Kuching a aeropuerto 33 MYR. El avión a Miri sale a las 7 h.
En el aeropuerto de Miri reservamos la habitación solo dando nuestro nombre, todo se paga en la recepción del parque.
En el parque no hay posibilidad de cambiar dinero por lo que sacamos 1.000 MYR de un cajero del aeropuerto de Miri.



P.N. MULU – KOTA KINABALU
 
30- 31 de Diciembre de 2008

A las nueve nos avisan un taxi para ir al aeropuerto. Facturamos con rapidez y a las 10,10 h ya volamos hacia Miri. Allí nos toca esperar 4 horas hasta el siguiente avión.
 En esta insulsa ciudad nos dedicamos a despedir el año en la isla.


Playa y “snorkell” en unas aguas de balneario. Un olvido imperdonable: el protector solar. Da igual estar bajo el agua. Hoy el sol derrite hasta las piedras.

ALOJAMIENTO


En el North Borneo Cabin. Habitación con A/C, sin cuarto de baño, con desayuno y acceso a internet. 75  ( unos 15 € )
Comemos en la isla. Bufet libre algo carillo ( 126 )
Para cenar vamos al Rain Forest. Comida china e internacional.

 KOTA KINABALU – SEPILOK


1 de Enero 2009

A medianoche nos despiertan los petardos y el barullo de las bocinas. Toda la ciudad da la bienvenida al nuevo año. Seis horas después el despertador nos echa de la cama. Hemos reservado los billetes a Sepilok y un taxi nos espera para acercarnos a la no tan lejana estación de autobuses, pues en 15 minutos llegamos. Incluso podríamos haber montado en otro bus que salía media hora antes, pero era de otra compañía. Nunca sabes qué es lo mejor, si reservar o ir a ver qué sale.
En el trayecto abundan las curvas cuando transcurre cerca del monte Kinabalu. Su imponente mole nos acompaña un buen rato. A las 13 h. Llegamos al cruce de Sepilok. Ya nos espera un taxista para recorrer los 2,5 km hasta el alojamiento.

Después de comer nos acercamos al centro de rehabilitación de orangutanes.


 En la reserva viven más de 100 orangutanes pero casi todos se alimentan por sus propios medios. A las 10 h. y a las 15 h. Sirven la comida. Acuden seis adultos y dos crías. Durante media hora contemplamos la plataforma donde un par de cuidadores les suministran bananas. Varios macacos merodean cerca y a la que se despistan se las apropian. Algunos orangutanes se enfadan y les enseñan los dientes. Cuando están saciados se marchan columpiándose por las cuerdas hasta que la jungla se los traga. Quedan un par que no tienen prisa y parece que se vayan a echar una siesta.

 
A la salida un solitario orangután al que le falta un brazo se pavonea ante un grupo de visitantes. Un cuidador consigue bajarlo del árbol y llevárselo a la selva.



Nos damos un paseo por la carretera hasta el centro de operaciones de Uncle Tan, la agencia que organiza las excursiones por el rio Kinabatangan, pero está cerrada, parece que están de obras. Corretean por allí unos muchachos que tocan la guitarra y cantan con mucho entusiasmo. Habrá que mirar por otro lado.

ALOJAMIENTO Y COMIDAS

Habíamos reservado habitación en el Sepilok Jungle Resort. Sencilla, con cuatro camas, ventilador y cuarto de baño. El lugar está en obras, se entra por el Banana Bar. Por un caminito se va la otra recepción, más elegante, donde se ubican las habitaciones más caras y la piscina, que hay que pagar entrada aunque estés alojado: 5 MYR ( si no lo estás y a sube a 35 MYR).
Comemos en el Banana por 57 MYR y cenamos por 62 MYR.

VARIOS

Autobús de la compañía Sida Exprés. Salida: 7,30 h. Llegada al cruce de Sepilok : 13 h. Los 3 billetes 100 MYR  (niños la mitad) Taxi desde el cruce al Resort 3 MYR p.p.
Entrada al centro de rehabilitación de orangutanes de Sepilok: 30 MYR cada uno ( niños la mitad) más 10 MYR por la cámara.
Contratamos la excursión por el río Kinabatangan en el mismo hostel: 419 MYR adulto y 209 MYR niños. Salimos mañana a las 13 h. Incluye todas las comidas, incluida la de mañana antes de salir. Son tres días, dos noches.

RIO KINABATANGAN                2 de enero 2009

Salimos a las 13 h. Dos horas más tarde llegamos a la orilla del río Kinabatangan y cruzamos hasta nuestro alojamiento.



La habitación está muy bien. Paredes de madera y bambú. Hay que dejar el calzado a la entrada. Nuestro barquero-guía se llama Aloi. A las 16h salimos en dos barcas. 




Aunque llueve a ratos y la tarde s gris, el lugar tiene una magia especial. Vemos monos narigudos pero nuestra cámara no puede acercarse mucho.
Al día siguiente volvemos a surcar el río a las 6 de la mañana. 
A las 8 h desayunamos y a las 11.30h emprendemos un largo paseo por la selva hasta un lago. Alquilamos una botas de agua y unos largos calcetines hasta la rodilla como protección para las sanguijuelas. Estos bichos se colocan en las hojas y se estiran buscando una presa donde agarrarse y chupar desaforadamente.



Los senderos son estrechos y embarrados. Con frecuencia se nos hunde todo el pie y cuesta una barbaridad sacarlo de nuevo. No vemos elefantes, sólo sus excrementos.


Comemos en el embarcadero del lago y observamos un pájaro serpiente que de cuando en cuando asoma la cabeza del agua, como un diminuto monstruo del lago Ness. 

Durante el regreso nos cae encima una lluvia torrencial.
Llegamos al alojamiento  Sobre las 15 h, empapados y cubiertos de barro. 

Ducha y de nuevo paseo en barca un par de horas. Regresamos ya de noche. La cena es a las 19,30 h. Hoy hay más gente, unas 15 personas. Muchas familias con niños. Se lo pasan en grande.

KINABATANGAN - SINGAPUR 
4 de Enero 
Cambio radical. De la jungla a la gran urbe.