16 de julio de 2012
Dejamos la ruidosa Kuta para volar a Makassar ( Sulawesi) e intentar llegar cuanto antes a Rantepao. No nos apetece dormir en la capital. Los vuelos ya los habíamos comprado en Yogy, en la agencia Losari. Volamos con la Lion. ( 965.000 IDR cada uno, unos 77€). Sale a las 11,10 h. El aeropuerto está cerca. Pillamos un taxi por 30.000 IDR.
Hay que pagar 40.000 IDR , unos 4 €, cada uno de tasas.
Desde las alturas vemos el volcán Agung, envuelto en nubes.
El avión llega puntual a Makassar, poco más de una hora de vuelo, pero ya no llegamos a tiempo para pillar un bus que nos lleve a Rantepao, nos dicen que hasta la noche no sale ( 21 h) por lo que decidimos dormir a mitad de camino, en Pare-Pare.
Vamos con la compañía Lhita, que es bastante cara ( 70.000 IDR el billete, unos 5€ y medio) A a las 14 h salimos y en unas tres horas y media llegamos. Nos deja en la carretera. Intentamos ir andando, pero está muy lejos y ya anochece. Al final paramos un taxi. El hotel Gandaria es muy sencillo. Lo lleva una familia. Apenas hablan inglés. La habitación de tres camas, con ventilador y un cubículo con váter indonesio y mandi. Una enorme cucaracha fue exterminada de un zapatazo antes que la viera Camila. 105.000 IDR ( 8,5 €) con desayuno bastante escaso. No hay más opciones.
Alex y yo salimos un rato buscando el paseo del muelle pero comienza a llover con fuerza. Vemos un barco enorme y una calle oscura de dónde proviene una música atronadora. Lo que imaginamos una pandilla de "heavys" indonesios resultó ser el carrito de un feriante que lleva las atracciones en la bicicleta. Va de casa en casa para que los chiquillos monten en ellos. Todo lo mueve a pedales.
Cuando suben los peques cambia la música para que no se asusten.
A la mañana siguiente nos despiertan con gran sobresalto los muecines de la cercana mezquita. Se pasan media hora con sus rezos a un volumen ensordecedor.
Antes de las siete ya estamos en pie. La abuela se esfuerza por comunicarse con nosotros. Creemos entender que a las 8 h pasa el bus a Rantepao. Manda a un hijo o nieto en moto a dar el aviso al conductor. Dice que esperemos, sin entender ni pío de todo lo que habla. Casi una hora más tarde aparece un coche con un conductor viejísimo que dice ir a Rantepao y nos cobra 165.000 DRI (13 €) a los tres. Vemos que es más barato que el bus de la compañía Litha. Aceptamos. Se esfuerza por encontrar más pasajeros. Sube una chica cargada de bolsas. A las 10h para en una choza de la carretera a comer su arroz con pollo ( que lleva envuelto en un papel) y una sopa que le preparan allí. La chica pide un tazón de fideos con una salsa roja. Se lo toman con calma. Ella se pasará el resto del viaje vomitando, aunque en todas las paradas que hacemos no dejará de comprar provisiones y comerla para después echarla. Suben y bajan otros viajeros para trayectos cortos. A ratos vamos bien comprimidas.
Tras seis horas llegamos a Rantepao. Nos alojamos en el Wisma Monton. Tiene tres pisos y una estupenda terraza donde sirven el desayuno. 250.000 IDR ( 20 €) la habitación doble con un colchón más en el suelo. El cuarto de baño no tiene puerta. Todo está limpio. El agua caliente sale por la tarde.
Desayuno: té o café, plátanos, zumo y tostadas con mantequilla y mermelada.
RANTEPAO 18 de julio
Caminata por la zona norte
Salimos a las 8 h hacia la terminal de Bolu en el primer coche que nos para( 2.000 IDR). Una vez allí no vemos ningún vehículo. Preguntamos y nos indican un lugar indeterminado o una esquina difusa. Al final divisamos un todoterreno con pinta de dirigirse a Batutumonga pues lo rodean cuatro franceses y un guía. Montamos todos, bastante apretados. Nos pide 20.000 IDR. Yo ofrezco 10.000 y acordamos 15.000 p.p.(algo más de 1 €) Nos dejan a la entrada del pueblo aunque los franceses siguen más allá. Son las 10,30h y empezamos a andar en dirección Lokomata pasando por pueblos y campos de arroz.
Hemos ascendido mucho. Todo el recorrido de Rantepao a Batutumanga son 20 km, pero la carretera está de pena. Tardamos casi hora y media.
En Lokomata encontramos unas rocas con tumbas y unas vistas espléndidas de la zona.
De Lokomata retrocedemos hasta encontrar un camino, a la derecha, que desciende y lleva a Pana, donde visitamos otra roca con tumbas, aunque no tan llamativa como la primera. En esta cobran 10.000 IDR p.p.Seguimos descendiendo por un camino con bastante pendiente, pasando por aldeas con su peculiar arquitectura. La gente nos saluda desde sus casas con amabilidad. Riadas de escolares salen de la escuela y vuelven a sus casas. Todos visten uniforme.
De Pana seguimos hasta Tikala. Ya son casi las tres de la tarde, el sol aprieta de firme, estamos algo cansados y hambrientos. Allí nos ofrecen transporte a Rantepao por 50.000 IDR. Acordamos 40.000 y en 10 minutos ( quedaban 5 km) un bemo destartalado nos deja delante del restaurante Rimiko, donde iremos muchas veces. Se come bien, son muy amables y siempre invitan a una ensalada de frutas ( entre170.000 - 190.000 IDR)
Para cenar vamos al Bambo, más que nada por la wifi. Allí Alex encargó una noche una plato toraja ( se encarga 3 h antes ) Se trata de una caña de bambú rellena de pollo o buey o pescado con verduras. El aspecto no es muy suculento. Pruebo el pollo y lo
encuentro bastante seco. La cena sale por 220.000 IDR. ( 17 €) Son muy lentos en traer los platos y algunos, como el gado-gado francamente malo.
RANTEPAO
Excursión por la zona sur 19 de Julio
En el desayuno aparece un guía que dice llamarse Jony y nos propone visitar el mercado de búfalos de Bolu, asistir a un funeral toraja y recorrer algunos lugares con tumbas importantes. Incluye coche, guía, conductor y las entradas. Regatamos un poco . de 750.000 IDR queda en cien mil menos. ( 52 €)
El mercado es impresionante. Nunca vi tantos bueyes y cerdos juntos ni un suelo tan embarrado. Anoche llovió con ganas.
La ceremonia funeraria ( le llaman tomate) congrega a una multitud de parientes, amigos, vecinos y curiosos. Cuando es de categoría dura varios días. Por el camino hacia la aldea suben docenas de cerdos colgando de cañas de bambú.
Han construido varias estancias para albergar a tanto visitante. Las principales son más altas y disponen de sofás y butacas. A nuestro guía le conoce todo el mundo. Nos instala en una de las dependencias y se va a conversar con unos y otros. Tras darnos la bienvenida nos ofrecen té y comida.
Nos cuentan que los difuntos son dos: uno lleva muerto 5 meses y otro 10 meses. Por megafonía van contando los pormenores de la ceremonia. Suena como un partido de fútbol.
El desfile de parientes es incesante. Un grupo de hombre entonan cánticos, en corro en torno a los cerdos que van a ser sacrificados. Mas tarde subimos por una calleja donde sacrifican a los cerdos: los acuchillan, queman y trocean.
Les extraen las vísceras, las limpian y las introducen en sacos que van dejando su estela sangrienta, aunque la sangre, cuando sale a borbotones la recogen en cañas de bambú. También en cañas de bambú beben con deleite cerveza casera.
De la ceremonia vamos andando a la tumba-cueva de Londa. Su balcón con los "tau-tau" parece un comité de bienvenida a la cueva en la que se amontonan ataúdes y huesos.
Más tarde visitamos la tumba de Lemo. La pared de la roca está llena de ventanas y balcones desde donde las figuras de los difuntos nos observan con sus ojos blancos y pupilas negras. Muchos tienen los brazos extendidos, como si quisieran abrazarte.
Rodeada de campos de arroz y también de muchos tenderetes.
El mismo lugar en nuestro primer viaje. ( abajo)
Nos llevan a comer al restaurante Panorama, con vistas a un campo de arroz . Es más caro y lleno de turistas ( platos de carne a 55.000IDR ) Pero por los alrededores no hay nada más.
Paramos en un pueblo donde nos enseñan un árbol-tumba. Allí entierran a los niños menores de un año.
Por último vamos a Subaya, otra tumba excavada en la roca con su "tau-tau" , como llaman a los balcones con las figuras de los muertos. Seguimos un camino que sube a lo alto de la roca pero en la cima hay demasiados árboles y no hay una buena vista.
A las 17,30 h ya estamos de vuelta. Una hora más tarde empieza el concierto de chicharras y el vuelo de los murciélagos.
Se está muy bien en el porche, contemplando como se oscurecen las montañas. El hotel da a un callejón tranquilo, excepto cuando los gallos se desgañitan al amanecer.
RANTEPAO 20 de Julio
Hoy comienza el Ramadán, pero no se nota en la calle.
Por la mañana damos un paseo por el pequeño mercado y los alrededores. Cruzamos un puente y seguimos un camino hasta una aldea toraja.
Los niños nos saludan efusivamente.
Por la tarde seguimos el paseo por la ribera del río.Nos quedamos en la habitación hasta la hora de cenar por 70.000 IDR . Así descansamos, leemos y escuchamos los cánticos de la iglesia vecina y los ensayos de la batería.
El bus a Makassar sale a las 21 h. Compañía Litha ( 120.000 IDR p.p., unos 10 €)
Es confortable, con un cómodo reposapiés y manta.
Nos deja en el aeropuerto a las 5 h. El vuelo a Denpasar no sale hasta las nueve.
Al llegar a Bali nos iremos a Sanur.



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